jueves, 13 de diciembre de 2012

Blanco

Habla Anne Dollanganger. Esta vez os traigo una instantánea tomada hace tres años, si no me falla la memoria, un día, como podéis ver, nevado. Recuerdo claramente ese día, porque no fue uno de los mejores días de mi vida y simplemente cogí la cámara en un arrebato y salí a la calle en busca de algo que capturar. Me topé con uno de los paseos de mi ciudad natal, Tomelloso, llamado Paseo de las Moreras. Me llamó la atención esa capa tan nívea, tan impoluta, tan blanca y pura, sin huellas que rompieran esa tranquilidad. Como se posaron esos copos de nieve sobre los árboles, los bancos, los árboles; como la tierra y el cielo parecen estar en armonía; quería captar todo aquello. 



Esta segunda fotografía, mucho menos artísticas, también la tomé yo mucho tiempo atrás, después de hacer mi primer muñeco de nieve, un intento fallido como podéis ver, en mi terraza. Recuerdo también esa fascinación por la nieve, por tanta nieve, que nunca había visto antes en esa cantidad. 



Anne Dollanganger

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Fotografías para el recuerdo

Hoy voy a compartir con vosotros dos fotografías de dos viajes diferentes que realicé, uno hace dos veranos y el otro el año pasado.
Os preguntareis porqué elegí estas dos instantáneas, pues bien las he cogido por la similitud que guardan una con la otra en ciertos aspectos, en ambas salimos tres personas contemplando dos paisajes completamente diferentes pero igualmente bellos que dominan la fotografía.




Esta foto nos la hicieron en Paington, Inglaterra, hace dos veranos. En el primer plano nos encontramos dos amigos y yo en medio de un campo de césped, en un segundo plano observamos la bella naturaleza inglesa que sirve como separación entre este césped y el mar y al fondo el cielo, que parece fusionarse con el mar y en el que observamos esas nubes características del cambiante tiempo inglés.


La otra imagen es ésta, en esta ocasión nos encontramos en Roma, junto al Palazzo del Quirinale. También salimos dos amigas y yo en el primer plano, pero en este caso salimos en el lado derecho, lo que da aún más importancia al paisaje, un paisaje que se encuentra en un segundo plano y en el domina la cúpula de San Pedro, situada en el centro de la foto; al fondo, al igual que en la anterior instantánea, el cielo, sobre el que resalta la cúpula. 
Esta imagen me gusta especialmente por esas preciosas vistas y os recomiendo a todos los que podáis visitar alguna vez el Vaticano que primero os acerquéis hasta este mirador y lo contempléis desde este punto de vista, merecerá la pena.

Espero que os hayan parecido interesantes y espero poder realizar muchas más fotografías de este tipo en mis futuros viajes, en las que, con el paso de los años pueda recordar no sólo el instante sino también el paisaje  algo muy importante y de lo que en muchas ocasiones nos olvidamos.



martes, 11 de diciembre de 2012

"Pinreles"

 
  Los pies. O esa olvidada zona del cuerpo. Pensadlo un momento, ¿qué parte de nuestro tiempo dedicamos a pensar en ellos? Lo más seguro es que muy poco o nada y, sin embargo, ahí están cada día para sostenernos, hacernos avanzar e impedir que caigamos.
  Oprimidos en estrechos y rígidos zapatos o encerrados por (en ocasiones) malolientes zapatillas, son víctimas de los más espantosos y dolorosos roces. Por no hablar de cómo resisten sin quejas los pisotones de una torpe e inexperta pareja de baile o de cómo son terriblemente castigados por el frío invierno.

  Aprovecho esta pequeña- y algo cómica- reflexión para recordar que, al igual que los pies, hay personas a nuestro alrededor que nos ayudan a mantenernos rectos y a no tropezar en nuestros quehaceres diarios, o al menos están ahí para ayudarnos a levantarnos cuando esto ocurre.
  A todas esas personas: "gracias", porque sin ellas no sabríamos "caminar por el sendero correcto". 

  En cuanto a la instantánea, ¿qué fue antes: la fotografía o el texto? Bien, en este caso, al contrario de lo que pueda parecer normal, el texto nació antes que la imagen. Y la realización de esta última buscaba satisfacer las necesidades del escrito.
  Sin embargo, podría decirse que la fotografía surgió posteriormente de manera casual e inconsciente. En el momento menos esperado, en un instante en el que no estaba en búsqueda y captura de la imagen, esta estampa se presentó delante de mí. 
  Seguro que alguna vez en todo hogar se ha hecho uso de los radiadores para acelerar el secado de aquellas prendas de ropa que se resisten a secarse con las bajas temperaturas invernales. Pues bien, esta escena cotidiana y doméstica es la que quiero compartir aquí. 
  De esta ordinaria imagen me llamó especialmente la atención la combinación cromática que forman los calcetines -¡esos grandes aliados de los pies!- sobre el fondo claro constituido por la pared del cuarto de baño. Y, todo hay que decirlo, me fascina que una fotografía tenga los primeros planos nítidos y esté desenfocada a medida que los planos están más lejanos. Este aspecto permite enfatizar unos elementos más que otros. En mi caso, la elección del verde en primer plano no es accidental, pues siento una especial predilección por este tono.

  Y esto es todo. Espero que a partir de hoy tratéis con más cariño a vuestros pies. Todos ellos son bellos, ¡aunque a algunos cueste bastante encontrarles la belleza! 

sábado, 8 de diciembre de 2012

Una instantánea curiosa

Habla Anne Dollanganger. En esta ocasión, os traigo una instantánea muy importante para mí, más bien lo que en ella se muestra. Son de esas fotografías espontáneas que te encantan por cierto desenfoque, tienen un 'algo' que las hace relevantes. 


Se llama Ele (un nombre para nada habitual en estos animales adorables) y, aunque no salga muy favorecida, esta fotografía tiene un algo que la hace especial en mi colección. Recuerda a una parte esencial de mí, sin ella ni yo ni mi familia seríamos lo mismo. Sin alzar la vista en la escalera y ver una perra minúscula, moviendo el rabo en señal de saludo. La verdad, es que soy incapaz de imaginarme un día en nuestra casa sin ella: estas fotografías me la recuerdan cuando estoy tan lejos, cuando nos separan tantos kilómetros. 

Adoro el desenfocado de la fotografía, así como que aparece al revés y mirando curiosamente a la cámara, como intentando desvelar qué es tan interesante. Espero que os saque una tímida sonrisa igual que me la saca a mí cada vez que veo la instantánea.

Anne Dollanganger

viernes, 7 de diciembre de 2012





Hace un par de fines de semana, estudiando Historia del Arte para el control que teníamos, estaba harta de estar sentada en la silla y se me ocurrió levantarme y acercarme a la ventana, menos mal que lo hice porque gracias a ese ataque de ¡no puedo estudiar más! me encontré con este cielo. Cogí la cámara volando y me subí a la azotea para conseguir retenerlo. 
Me encanta esta fotografía por el cromatismo que desprende, unos tonos morados, anaranjados y azules preciosos que se han unido para crear una composición que hasta a mí me dieron ganas de recuperar mis pinceles para plasmarlo en un lienzo.
Y como estudiando Historia del Arte se nos ha abierto un poco más, o por lo menos a mí, la mente a la hora de ver este tipo de paisajes pues creo que era buena idea compartirlo con todos.

Pacasay. 
(Paula Castellanos Ayala)

jueves, 6 de diciembre de 2012

El padre de la arquitectura brasileña.




Puede que algunos no sepáis a quien me refiero, pero sí, se trata de Óscar Niemeyer, un gran arquitecto brasileño que, desgraciadamente, falleció anoche a causa de una insuficiencia renal, a punto de cumplir 105 años. 
Por estos motivos me parecía "bonito" hacerle un pequeño homenaje a su arquitectura.




Muchos consideran que es su mejor obra, se trata del Museo de Arte Contemporáneo de Niterói. Es un museo en un lugar improbable, con una forma bella y original, una escultura que se proyecta sobre la piedra dejando ver el precioso paisaje de la Bahía de Guanabara y de la ciudad de Río de Janeiro.


Catedral Metropolitana Nossa Senhora Aparecida, más conocida como la Catedral de Brasilia. Está constituida por una estructura hiperboloide construida con hormigón. Su techo de vidrio parece que se alzara  abierto hacia el cielo. Niemeyer se basó en hiperboloides de revolución, en donde las secciones son asimétricas. Su estructura es el resultado de dieciséis columnas de hormigón idénticas. El conjunto de ellas representa dos manos moviéndose hacia el cielo.



Como dijo Niemeyer se trata de "Una plaza abierta a todo el mundo, un lugar para la educación, la cultura y la paz". Es el Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer, que se encuentra en nuestro país, en Avilés, Asturias. El complejo consta de cinco piezas independientes y a la vez complementarias, la plaza, el auditorio, la cúpula, la torre y el edificio polivalente. 
Algo que me llamó la atención es que las obras de Niemeyer se caracterizan por sus líneas curvas y sus colores, rojo, amarillo y azul, pero ¿de dónde vienen esos colores?¿por qué los utiliza? Pues bien, se debe a que se influenció del Neoplasticismo y por tanto de Piet Mondrian y posteriormente de Theo van Doesburg. ¿Creo que os suenan no?

Bueno, éstas son algunas de sus obras más características a lo largo de su trayectoria profesional. 
Para terminar os dejo con un trocito de una película basada en él, "La vida en un soplo" a ver si os animáis a ver el resto, y con una frase suya acerca del arquitecto que, personalmente, me ha parecido una buena forma de terminar este pequeño homenaje. 

Descansa en Paz.

"Pacasay". 
Paula Castellanos Ayala




"Un arquitecto que sólo habla de arquitectura 
es basura.
¡La vida es importante!
Se trata de personas dándose la mano, 
tratando de ayudarse el uno al otro"

Japan Week 2012 - Valencia

   
   Hace una semana tuve el placer y la suerte de asistir a uno de los eventos más emocionantes de mi vida. La ciudad de Valencia se vistió con kimono y fue sede de la 37ª edición de la Japan Week, que cada año tiene lugar en un punto del planeta.

    Del 26 al 29 de Noviembre Valencia fue museo; sus calles se llenaron de escenarios, tenderetes, representaciones, exhibiciones, japoneses y en general de mucho folclore nipón a la valenciana. Los puntos neurálgicos fueron la Plaza del Patriarca, para exhibiciones de música instrumental, comida japonesa, danza, artes marciales y concursos; el Palau de la Música, para exposiciones de arte, caligrafía, ceremonias del té y veladas más íntimas y el Centro Deportivo y Cultural La Petxina, donde tuvieron lugar las exhibiciones, combates y clases magistrales de artes marciales.
     Todo fue increíble, todo fue apasionante y divertido pero si me tengo que quedar con un momento elijo las exhibiciones de artes marciales que vi y, más concretamente las de kendo (el arte de la espada japonesa). Los kendokas eran bailarines perfectamente coordinados, tan elegantes y ligeros que a duras penas podías imaginarte que realmente alguien se pueda mover así en un campo de batalla con la pretensión de matar a su oponente.



    La otra cara de la moneda fue el Salón del Manga celebrado el Sábado y Domingo de esa misma semana en la Feria de Valencia. Desde luego Valencia no tiene la afluencia e importancia de otros salones del manga del territorio nacional pero eso no debería significar que deba estar organizado por los mismos niños de quince años que se compran los cómics. En general, hubo muy poca variedad, todo era manga mundialmente conocido, muy pocos estantes y escasas zonas con diferentes actividades, muy poco de cultura japonesa en general y muy mala organización. 


    El año que viene la Japan Week visitará otra ciudad del Globo así para aquellos afortunados que participaron en sus actividades y se dejaron empapar por la cultura japonesa ha sido una de las pocas oportunidades de conocer tan de cerca este país. De todas formas el año que viene tendrá lugar algo parecido en Madrid, siendo el acontecimiento en Valencia un aperitivo para abrir boca. Esperemos que iniciativas como estas sigan apareciendo en nuestro entorno y que sea verdad eso que dicen que vale más construir puentes que murallas.