miércoles, 3 de octubre de 2012

"Don't think, just shoot!"



  La fotografía es una combinación de arte y ciencia, trabajo y pasatiempo. La cámara fotográfica es un instrumento capaz de brindar resultados exactos pero, al mismo tiempo, un juguete que puede realizar los más espectaculares trucos.
  Más próximas a este segundo uso se encuentran las cámaras lomográficas. Quizá a muchos de vosotros no os suene eso de la Lomografía, pero es una disciplina que fascina y resulta realmente divertida para los amantes de la fotografía. 
  La gama de cámaras analógicas y accesorios para éstas es muy amplia. ¡Seguro que hay una perfecta para ti! 
  Los resultados son increíbles: colores intensos, saturados y fotos enmarcadas por viñetas. Lo que más me gusta de este juego es el factor sorpresa, pues nunca sabes exactamente con qué te encontrarás al revelar el carrete.

  Aquí os dejo alguna de mis lomografías favoritas:


  
  Sentí debilidad por esta foto desde el primer momento que la vi. Todo parece estar en perfecta armonía en la composición, y la más mínima intrusión de otro elemento estropearía la paz que transmite. Además, la intensidad de los colores acentúa la belleza del paisaje.













  
  Esta foto, un retrato de mi madre, mezcla dos de los aspectos más interesantes de mi cámara. Por una parte, puede realizar múltiples exposiciones en un mismo fotograma gracias al transporte manual de la película. Por otra parte, cada uno de los disparos lo realicé con un filtro de distinto color para el flash (tiene tres colores: rojo, amarillo y azul).








  Esta tercera foto es un retrato de mi perro (realmente, no sé si es correcto utilizar la palabra retrato en este caso). Lo que quiero mostrar con esta instantánea es que la Holga tiene la ventaja o el inconveniente -según cómo se mire- de no ser totalmente hermética, por lo que puede pasar la luz a través de sus rendijas. Esta característica puede ser muy valorada, ya que confiere carácter a la foto. El tono rosado que se observa a la derecha de la imagen es fruto de esta particularidad.










  Y esta es mi Holga, mi querida Holga:




3 comentarios:

  1. Coincido contigo en lo fantásticas que son las cámaras lomográficas y su resultado. Vuelve el factor sorpresa que desapareció con las cámaras digitales y, además, de una manera muy peculiar!

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  2. El año pasado un compañero tuyo publicó en su blog algunas estupendas y le dedicó a estas cámaras un sentido homenaje. Muy bien tu entrada. Por cierto, por supuesto que la del perro es un retrato. ¡Faltaría! ¿Y tu perro se llama...?

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  3. La pequeña fiera responde al nombre de Litri! No fue idea mía, venía con él de fábrica...

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